Si crees que  «comer sano» o «cuidarse» significa no cenar carbohidratos o desayunar copos de avena

Pero tienes ansiedad por la comida, te obsesionan las calorías o te sientes culpable todos los días…

… debes saber que vives en una jaula que has creado tú misma sin darte cuenta.

Salir de ella, conseguir un peso más saludable y sentirte en paz con la comida es posible (sin usar la fuerza de voluntad y sin prohibirte ningún alimento).

Haz ahora el Test «¿Qué efectos secundarios de las dietas están dañando tu salud?» y, en menos de 5 minutos, sabrás si tu alimentación está dañando tu metabolismo, tu autoestima y tu bienestar, aunque no lo sepas:

Al suscribirte, recibirás mi Newsletter y mis emails sobre efectos secundarios de dietas, alimentación saludable y nutrición feminista.

Si crees que «comer sano» o «cuidarse» significa no cenar carbohidratos o desayunar copos de avena

Pero tienes ansiedad por la comida, te obsesionan las calorías o te sientes culpable todos los días…

… debes saber que vives en una jaula que has creado tú misma sin darte cuenta.

Salir de ella, conseguir un peso más saludable y sentirte en paz con la comida es posible
(sin usar la fuerza de voluntad y sin prohibirte ningún alimento).

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Imagina tener 5.000 metros de caída libre bajo tus pies, mientras esperas para saltar en paracaídas.

Antes de lanzarte del avión, el instructor te informa sobre los riesgos.

El 95% de las veces, el paracaídas no se abre.

¿Te tirarías?

¿Confiarías en ser del 5% de las afortunadas que no acaba estrellada contra el suelo como un mosquito en un parabrisas?

¿Arriesgarías tu integridad física en una actividad que te aniquilaría con toda seguridad?

Efectivamente, yo tampoco.

Por suerte, esa no es la probabilidad de que un paracaídas falle y no se abra en pleno vuelo. 

Pero, por desgracia, esa posibilidad tan desmoralizante está mucho más presente en tu vida de lo que piensas (y casi es igual de peligrosa para ti).
 
Porque, aunque no lo sepas, el 95% de las dietas para perder peso fracasan.

Pero el problema no es solo que fracasen.
 
El problema es que hacer dieta te impide controlarte cuando comes, no te deja mantener un peso saludable y está saboteando tu relación con tu cuerpo, tu amor propio y tu autocuidado.
 
Y esto es así porque las dietas: 

Reducen tu metabolismo, haciendo que cada vez sea más difícil perder peso
(y te condenan al maldito efecto rebote).

Provocan que te obsesiones hasta que no puedes parar de pensar en comida y tienes alimentación emocional.

Te hacen sentir que la comida escasea, lo cual provoca antojos por los «alimentos prohibidos» y te empuja a tener atracones.

Reducen tu metabolismo, haciendo que cada vez sea más difícil perder peso
(y te condenan al maldito efecto rebote).

Provocan que te obsesiones hasta que no puedes parar de pensar en comida y tienes alimentación emocional.

Te hacen sentir que la comida escasea, lo cual provoca antojos por los «alimentos prohibidos» y te empuja a tener atracones.

Pero, entonces, ¿por qué te pones a dieta, si tiene tan pocas probabilidades de funcionar y, además, te está haciendo daño?

Te lo voy a decir yo.

Porque ya estás a dieta, pero no lo sabes.

O porque has pasado tanto tiempo haciendo dietas, que ahora sus reglas viven pegadas a ti, como un neopreno mojado, sin que te des cuenta.

Aunque «estar a dieta» te suene a moda anticuada de los 90 o, aunque lleves mucho tiempo sin ponerte en serio con las dietas que hiciste en el pasado, estoy casi segura de una cosa:

Las normas absurdas de las dietas estrictas están gobernando tu alimentación y destrozando tu autoestima, tu bienestar emocional y tu metabolismo.

Atiende bien: las últimas investigaciones de la antropología de la alimentación dicen algo que es fundamental que entiendas.

Las celebrities y la industria de la publicidad se dieron cuenta hace años de que las dietas estaban pasadas de moda, y de que vende mucho más hablar de «alimentación equilibrada», «comida real», batidos detox, ayuno intermitente o dieta keto.

Sin embargo, todo eso son eufemismos.

Las dietas, en realidad, son como Voldemort: aunque nadie quiere pronunciar su nombre (y todos usan palabras diferentes para referirse a ellas), el 99% tienen una cosa importantísima en común:

Esto, y no otra cosa, es lo que ha estado arruinando tu relación con la comida y lo que está detrás de todo el malestar que sientes hacia ti misma, tu cuerpo y tu alimentación.

Por eso, cada vez que lees sobre «comer comida real», «hacer detox» o «depurarse», es muy probable que tengas delante una dieta camuflada (con el mismo riesgo de destrozar tu salud que una dieta convencional).

Mismo perro, pero con distinto collar.

Y te cuento esto porque, si has intentado hacer esto para comer mejor y perder peso:

Es muy probable que ahora te esté pasando esto:

Si ese es tu caso, sé que es increíblemente desagradable estar en esa situación, y lo sé porque yo misma lo he sufrido.

Durante más de dos años, tuve atracones recurrentes, pensaba obsesivamente en la comida, y me iba a la cama cada noche odiándome por no haber seguido las reglas de la «comida real».

Lo peor de todo es que, si me hubieras preguntado a mí, te habría dicho que no estaba a dieta, sino cuidando mi salud o comiendo sano

Pero, en realidad, mi vida estaba controlada por reglas estrictas que los influencers, nutricionistas y médicos de Instagram habían metido en mi cabeza sin tener en cuenta quién era yo ni qué necesitaba realmente para sentirme bien conmigo misma y con mi cuerpo.

Ahora, ya nada de eso me ocurre: mi alimentación no es de revista, pero es equilibrada y me hace sentir con energía, segura de mí misma y en paz con la comida.

Para conseguirlo, tuve que estudiar Nutrición en la Universidad y
formarme en salud hormonal de la mujer, mindfulness,
psicología de la alimentación y sociología de género y, ahora,
ayudo a mujeres como tú a conseguir el mismo resultado
(pero, por suerte, en mucho menos tiempo que yo).
Para conseguirlo, tuve que estudiar Nutrición en la Universidad y formarme en salud hormonal de la mujer, mindfulness, psicología de la alimentación y sociología de género y, ahora, ayudo a mujeres como tú a conseguir el mismo resultado (pero, por suerte, en mucho menos tiempo que yo).

Si tú también quieres llegar hasta ahí, tengo algo que te interesará:

El test «¿Qué efectos secundarios de las dietas están dañando tu salud?»

Es un test que, en menos de 5 minutos, te dirá si tu forma de comer está dañando tu metabolismo, tu confianza en ti misma y tu relación con la comida, sin que lo sepas.

Así podrás ponerle remedio cuanto antes y empezar, hoy mismo, a construir una alimentación que te haga sentir sana, plena y libre.

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