¿Sabías que el 95% de las personas que hacen dieta acaban recuperando el peso perdido?


Además, muchas de ellas no consiguen adelgazar aunque hagan las cosas bien (y, por el camino, se dejen la piel)


Lo que necesitas para sentirte a gusto con tu cuerpo y en paz con la comida no es hacer dieta con más fuerza de voluntad, sino cultivar una relación sana con tu alimentación que te haga sentir libre y en paz con tu cuerpo.

¿Conoces los efectos secundarios de las dietas que están dañando tu autoestima, tu buena relación con la comida y tu bienestar?

Suscríbete y descubre, en 2 minutos, cómo tu dieta te está afectando sin saberlo, y ahórrate mucho sufrimiento innecesario.

Yo estuve ahí:

Si llevas mucho tiempo a dieta, queriendo «comer mejor» o llevando «un estilo de vida más sano», déjame hacerte una pregunta.

¿Cómo te hace sentir tu alimentación?

Te lo pregunto porque:

 

Tienes un problema. Y el problema no eres tú, sino tu dieta.

Me refiero a esa dieta que te dice qué comida está permitida y cuál no. La que te ha recomendado tu médico, tu amiga o cualquier influencer random de Instagram.

Esa dieta no viene con un prospecto como los medicamentos, pero si lo trajera, sabrías que tiene una ristra de efectos secundarios que ríete tú de la píldora anticonceptiva.

¿Sabes cuáles sufres tú?

Si no lo sabes, tengo algo que te interesará:

Conoce qué efectos secundarios de las dietas están cargándose tu autoestima, tu buena relación con la comida y tu bienestar
Este test te dirá, en 2 minutos, cómo tu dieta te afecta sin saberlo, para que le pongas remedio lo antes posible y te ahorres un montón de sufrimiento.

Te lo resumo:

El problema con tu dieta no es que no tengas suficiente fuerza de voluntad o que no hayas encontrado la dieta perfecta, sino que el propio concepto de ponerse a dieta tiene miga.

Bienvenida al club de la nutrición con perspectiva de género.

Sé de lo que te hablo, y no solo porque sea nutricionista, sino porque sufrí en mis carnes lo que aquí te cuento.

En 2016 comencé a tener una relación conflictiva con la comida que duró varios años y que me hizo tener atracones recurrentes, vivir con miedo a saltarme la dieta y sentirme constantemente culpable por no hacerlo bien.

Yo solo quería comer mejor para tener más salud, cuidar mi físico y mejorar mis digestiones, pero lo único que conseguí fue obsesionarme con la comida, dejar de comer con mis amigos por si tenía un atracón y perder la regla durante seis meses.

Lo pasé fatal, pero logré salir de ahí con trabajo duro y mucha paciencia.

 

Ahora entiendo qué es realmente para mí una alimentación saludable: una que cuida mi salud, mis digestiones, mi ciclo menstrual y mi bienestar físico, pero que también me hace sentir placer, tranquilidad y confianza en mí misma, sin importar cómo sea mi cuerpo, cuánta actividad física haya hecho o cuánto haya comido el resto del día. Así que estudié Nutrición en la universidad, me formé en salud holística de la mujer, y aprendí todo lo que estaba a mi alcance sobre psicología de la alimentación, mindfulness y sociología de la mujer. Lo hice porque soy muy curiosa y porque quiero ayudarte a averiguar por qué la comida te hace sentir ansiedad, vergüenza o culpa, qué hace que ninguna dieta te haya funcionado y cómo salir de ahí, 
para que así recuperes tu buena relación con la comida lo antes posible. Y si quieres saber más sobre mí, pincha aquí:

QUIERO CONOCERTE MEJOR

TESTIMONIOS

Cambiar tu relación con la comida, mejorar tu bienestar físico y emocional y ganar autoestima y seguridad es posible, y yo puedo ayudarte a conseguirlo

En esta web encontrarás todas las herramientas de la nutrición, la psicología de la alimentación y la sociología de género para que crees una relación con la comida que te haga sentir bienestar, placer y armonía con tu cuerpo, y así:
  1. El miedo, la culpa y la vergüenza desaparezcan de la mesa
  2. Aprendas a fiarte de ti misma y de tu hambre y saciedad
  3. Salgas por fin del bucle infinito de dietas en el que te has metido
Resumiendo

Te prometo que hacer otra dieta estricta, lleve el apellido que lleve (cetogénica, ayuno intermitente, la de la alcachofa, o simplemente «saludable»), si tiene el enfoque equivocado, agravará el problema.

Desde mi punto de vista, tienes 2 opciones:

  1. Seguir haciendo lo mismo y tener los mismos resultados (baja autoestima, no confiar en tus señales de hambre y saciedad, perder el placer de comer y sentirte culpable, preocupada o avergonzada todo el tiempo).
  2. Plantar cara a lo que no funciona, y encontrar tú misma la solución para sentirte mejor con la comida, con tu cuerpo y contigo misma.

 

Para lo primero, no te puedo ayudar.

Te prometo que hacer otra dieta estricta, lleve el apellido que lleve (cetogénica, ayuno intermitente, la de la alcachofa, o simplemente «saludable»), si tiene el enfoque equivocado, agravará el problema.

Desde mi punto de vista, tienes 2 opciones:

  1. Seguir haciendo lo mismo y tener los mismos resultados (baja autoestima, no confiar en tus señales de hambre y saciedad, perder el placer de comer y sentirte culpable, preocupada o avergonzada todo el tiempo).
  2. Plantar cara a lo que no funciona, y encontrar tú misma la solución para sentirte mejor con la comida, con tu cuerpo y contigo misma.

Para lo primero, no te puedo ayudar.

Para lo segundo, sí.

Aquí tienes cómo: 

QUIERO SALIR DEL BUCLE DE LAS DIETAS

Mira, con Puri vas a aprender a distinguir los alimentos, controlar tu ansiedad, leer las etiquetas para saber si son saludables… Te darás cuenta que estamos muy equivocados en cosas que pensabamos sobre el peso y las dietas. Yo te recomiendo que vengas.