Libérate del miedo al peso, sal de la jaula de las dietas restrictivas y aprende a alimentarte con cariño, aceptación y confianza en ti misma

Construye una alimentación 
sin ansiedad ni culpa por la comida

Comer con tranquilidad y amor propio es posible (aunque lleves años creyendo que te falta fuerza de voluntad)

Si tu forma de cuidarte se basa en eliminar los alimentos que engordan, reducir la cantidad que comes y sacrificarte cada día para perder peso rápido y mejorar tu salud, déjame preguntarte una cosa:

¿Cómo te hace sentir eso?

No me refiero a si te da dolor de barriga o de cabeza.

Hablo de cómo hacer dieta afecta a tu autoestima, a tu bienestar emocional y a la forma en la que ves tu cuerpo.

(Quien dice «hacer dieta» dice «comer más sano» o «cambiar tu estilo de vida»; ahora te explico a qué me refiero).

He tratado a decenas de personas durante los años que trabajé de nutricionista en Atención Primaria, y el 90% de mis pacientes tenían la respuesta muy clara: se sentían FATAL mientras seguían la dieta.

La mayoría de ellas llevaban años saltando de una dieta a otra, sufriendo el temido efecto rebote y sintiéndose frustradas, decepcionadas consigo mismas y desesperadas por no saber qué hacer.

Otras habían leído tanto sobre nutrición y alimentación saludable que estaban confundidas, ya no sabían lo que era cierto y lo que no, y se pasaban el día angustiadas por no saber qué alimentos eran buenos o malos.

Pero todas tenían algo en común:

Ponerse a dieta y controlar al milímetro lo que comían había destrozado su relación con la comida, con su cuerpo y con ellas mismas.

Dame un momento y te cuento por qué. 

Si sientes que te sobran unos kilos desde hace tiempo, quizá desde la adolescencia, ya habrás probado muchas dietas para perder peso, sin tener mucho éxito.

Sin embargo, ver que a algún familiar o a tu amiga sí le han funcionado, hace que la esperanza de perder peso de manera definitiva te mantenga esforzándote día tras día.

O igual, lo que te motiva es tener una vida más sana. Evitar la enfermedad que se llevó a un familiar o a un amigo y tener energía y salud para disfrutar de una larga vida.  

El problema es que, en el camino de llegar a ese deseado peso o salud ideal que te traerán la felicidad y la plenitud en tu vida… Tu cuerpo te habla.

Pero, en la vorágine de hacer dieta, de preocuparte por si has comido demasiado pan, de hacer ejercicio (aunque no te guste), de parar de comer cuando todavía no estás satisfecha… 

No le escuchas. Hay demasiado ruido. 

Es como reproducir un audio de WhatsApp en medio de un concierto: Prácticamente imposible de entender.

¿Y qué me está diciendo mi cuerpo?, te preguntarás.

Que hacer dieta para bajar de peso y mejorar tu salud está cargándose tu bienestar, tu relación con tu cuerpo y tu capacidad para disfrutar de la comida

Sé que esto es fuerte. Casi puedo escucharte pensar: «¡¿Cómo va a ser malo hacer dieta!? Todo el mundo sabe que es lo que hay que hacer, ¿no?».

Pues dime si esto te suena:

Cuando te propones hacer la dieta y empiezas a controlar lo que comes… A la hora de la verdad, seguirla y mantenerte en el camino es más difícil de lo que pensabas.

Y ahí es cuando tu cuerpo empieza a mandarte señales.

Todo esto son efectos secundarios de las dietas.

Y es que la restricción alimentaria hace que tu forma de relacionarte con la comida empeore, y está detrás de todo ese sufrimiento innecesario.

Por lo tanto, si te sientes identificada con el malestar con tu cuerpo y la ansiedad por la comida, tengo una cosa que decirte.

Algo que te va a chocar.

Algo que las investigaciones científicas llevan años enseñando a quien quiera escuchar.

Algo que hace mucho que explico en cualquier ocasión que se me presenta, ya sea en formaciones para Médicos de Familia, en talleres para adolescentes o en consultas de Atención Primaria con mis pacientes.

Lo que la ciencia más puntera nos dice es que, si no has conseguido perder peso y mantener la dieta durante mucho tiempo, no es por tu culpa

El problema no eres tú: no eres demasiado débil, ni te falta fuerza de voluntad.

El problema es que las dietas no funcionan a la mayoría de las personas en el largo plazo.

Por eso, si lo piensas, aunque todo el mundo sabe lo que hay que hacer para adelgazar (dieta y ejercicio)… Muchas personas no pierden peso, y otras incluso engordan aunque hagan las cosas bien.

Y es que, según la evidencia científica, la mayoría de las personas que se ponen a dieta fracasan, porque lo que pesas no solo depende de lo que comes y de la actividad física que hagas.

Hay muchísimos otros factores que afectan a tu peso y a tu salud (pero la industria de las dietas, los batidos, las pastillas para adelgazar y las cirugías no quieren que lo sepas).

Resumiendo: seguir una dieta que te dice qué debes comer, en qué cantidad y a qué hora del día, sin tener en cuenta tus señales físicas y tus necesidades emocionales, destruye tu salud física y mental y hace que tu buena relación con la comida, con tu cuerpo y contigo misma se esfume.

Y ya me dirás tú qué gracia tiene comer más sano para bajar de peso y tener más salud…

… si lo que consigues después es tener atracones, no encontrar placer en tu vida, verte peor en el espejo, no saber distinguir cuándo tienes hambre y cuándo estás saciada, y sentirte culpable e incapaz todo el tiempo.

Por eso, a pesar de que parezca contraintuitivo, estoy absolutamente convencida de una cosa:

Y es que lo que tú necesitas no es más control (hacer dieta estricta, «portarte bien» o pasar hambre), sino aprender a relacionarte de forma sana con la comida

 En definitiva, lo que yo te propongo es que te conviertas en una Galilea.

Te lo explico ahora mismo.

¿Te suena Galileo, el señor que dijo que la Tierra gira alrededor del Sol en pleno siglo XVII?

Esto no moló nada a los inquisidores de Roma, así que le obligaron a retractarse. Y cuando lo hizo, pronunció una frase que se hizo famosísima después: 

«Y, sin embargo, se mueve».

El equivalente a un «pensad lo que os dé la gana, yo sé que tengo razón», de nuestros días.

Como él, tú también puedes aprender qué alimentos te generan bienestar, te hacen sentir en paz con tu cuerpo y te dan placer, incluso cuando la Inquisición de la Comida ejerza su presión social para que hagas dieta y te olvides de lo infeliz que te hace. 

Y eso es precisamente lo que conseguiremos en mis sesiones de acompañamiento individuales 100% online: 

Construirás una alimentación que te genere bienestar físico y mental, mejore tu autoestima y te ayude a sentirte en calma y segura de ti misma, olvidando todo lo que el nutriplanismo te ha hecho sentir.

Qué dicen de mí

¿Qué vas a conseguir al comenzar un acompañamiento online conmigo?

¿Y cómo conseguirás todo esto?

En un segundo te lo cuento, pero antes, te explico algo importante.

No trabajo creando dietas cerradas y estrictas, ni calculando cuántas calorías debes consumir

Mi objetivo es que construyas una maravillosa relación con la comida, que vivas tu alimentación sintiéndote libre y que aprendas a respetar tu cuerpo en lugar de castigarlo.

Ya hemos visto que las dietas 1) no funcionan en el 100% de los casos, y 2) en una cantidad muy elevada de personas, provocan más efectos negativos que positivos.

Este hecho, si hablásemos de un medicamento en fase de pruebas, haría que cualquier empresa farmacéutica lo retirara del mercado.

En ciencia (y también en nutrición), los tratamientos deben tener evidencia científica que los apoye, y hacer dietas, según las últimas investigaciones, tiene muchos efectos perjudiciales en su contra.

Esto significa que el peso y las calorías no serán lo más importante en nuestras sesiones, sino cómo tu alimentación cuida tu salud física, mental y social.

La ciencia es muy clara al respecto:

No es la pérdida de peso, sino comer con placer alimentos nutritivos para el cuerpo y para la mente y prestar atención a tus necesidades, lo que te hará sentir sana, plena y libre.

Por eso, trabajaremos para cambiar tus hábitos y que sientas que sales de la jaula del pollo a la plancha y las ensaladas sin aliñar, y como consecuencia, tu cuerpo dejará de vivir estresado y regresará a su peso más saludable mientras tú te sientes cada vez más a gusto con él y con tu alimentación

Y es probable que haya una pérdida de peso, pero en lugar de hacerlo tu objetivo principal y que eso te haga sentir insatisfecha con tu cuerpo si no lo consigues, dejarás de buscar ser alguien que no eres y sentirás que tu valor no depende de cuántos kilos pesas

Si esta forma de trabajar puede ser un problema para ti, por favor, no me contrates. Estoy segura de que encontrarás un montón de nutricionistas por ahí que estarán encantadas de volver a ponerte a dieta. 

 


Ahora bien, si te interesa parar de sufrir por la comida, recuperar el placer de comer cualquier alimento sin culpa y dejar de obsesionarte con los kilos que te sobran, ¿qué puedes hacer?

Muy sencillo, tienes 3 opciones de acceso a mis programas Galilea.  

Con cada uno de ellos, además de mi acompañamiento individualizado en sesiones 100% online, contarás con:

  • Un kit personal de herramientas prácticas: consejos efectivos, ejercicios útiles, meditaciones, recetas fáciles y deliciosas y otros materiales adaptados a ti, que te darán tranquilidad y te ayudarán a salir del bucle de las dietas que te hacen sufrir.
  • También te llevarás un resumen de cada sesión por correo electrónico, para que lo releas tantas veces como necesites y no se te pase nada.

 

Y, durante todo el tiempo, tendrás soporte por Telegram conmigo cada día para que estés siempre acompañada y ninguna duda ni miedo te paralice.

Galilea BÁSICA

Incluye 2 sesiones de 60 minutos de acompañamiento individual a consumir en 1 mes

160€ - consulta online
(80€/sesión)

Galilea PRO

Incluye 4 sesiones de 60 minutos de acompañamiento individual a consumir en 2 meses.

300€ - consulta online
(75€/sesión)

Galilea PREMIUM

Incluye 8 sesiones de 60 minutos de acompañamiento individual a consumir en 4 meses.

560€ - consulta online
(70€/sesión)

¿Tienes dudas? ¿Prefieres contarme tu problema e irte con la tranquilidad de saber cuál es el programa que mejor se adapta a tu caso?
Entonces esta es la opción para ti:

Café Galilea
Sesión online inicial de 60 minutos
85€

A este Café Galilea llegas con todo lo que te tiene preocupada y te hace sentir ansiedad, culpa y vergüenza, y te vas sintiendo mucha más claridad y tranquilidad gracias a:

Resumiendo

A ver, la opción de seguir haciendo dietas (con todo lo que eso conlleva) para ver si tu autoestima, tu salud mental y la forma en la que te miras al espejo mejoran por arte de magia, sigue estando encima de la mesa. 

Pero mi madre siempre dice «en el comer y en el rascar, todo es empezar», y estoy convencida de que aquí también se aplica:

Una vez que entiendes cómo funciona la psicología de la alimentación y comprendes por qué cada dieta ha estado destrozando tu bienestar, no vas a poder dar marcha atrás.

Así que si prefieres seguir igual, yo no te puedo ayudar.

Porque sé que la vida no es una sala de espera: que no merece la pena posponer el autocuidado, el respeto por ti misma y la libertad de ser quien eres hasta que te toque un cuerpo delgado.

Básicamente, porque esperando se te pasará la vida y, por el camino, perderás la confianza en ti misma y la buena relación con la comida. 

Te prometo que es posible tener una vida con más paz, confianza y seguridad en ti misma, y para eso sí te puedo ayudar.

¿Cómo? Aquí te lo dejo: