Cultiva una relación sana con tu alimentación, tu cuerpo y tu peso y comienza a sentirte libre, tranquila y segura de ti misma

Lo sé, lo sé: llevas años haciendo dieta para bajar de peso porque es lo único que funciona.

A veces es la dieta keto. 

Otras, una dieta de 1500 kcal sacada de un cajón oxidado y con la que pasas hambre a todas horas. 

Otras, el ayuno intermitente, o cualquier otra dieta que te dice cuánto pollo o arroz debes comer al día.

Al fin y al cabo, todo el mundo sabe lo que hay que hacer cuando te sobran unos kilos o quieres mejorar tu salud, ¿verdad?  

Tener fuerza de voluntad y aguantar las tentaciones hasta que llegue el soñado cuerpo delgado, y con él, la felicidad, la autoestima y la seguridad en ti misma.

Y a ti, a perseverante no te gana nadie.

Cada vez que te lo propones, empiezas a hacer dieta con determinación.

Pero, ¿qué pasa siempre al cabo de unos meses?

Puede que te ocurra alguna de estas cosas:

Pues bien, llegados a este punto, tengo una noticia que darte

Sé que me hará parecer una pésima nutricionista, pero te lo diré igualmente porque es una verdad del tamaño de la catedral de Sevilla

Las dietas no te han funcionado porque no están hechas para durar ,
y si sigues leyendo, voy a explicarte por qué.

Soy Puri Alcalá, y sé que cuando lo que comes te hace sentir culpable, odiar tu cuerpo o tener ansiedad por ciertos alimentos, es que tu relación con la comida no es saludable.

Verás, he trabajado con decenas de pacientes en mi consulta de nutrición en Atención Primaria y, después de mucho tiempo, me he dado cuenta de una cosa muy importante: 

Lo que tú necesitas para salir del bucle de de las dietas no es más control, sino conseguir una relación con la comida que te haga sentir libre, segura de ti misma, valiosa y en paz con tu cuerpo.

Resulta que dejar de hacer dieta eliminará de un plumazo la ansiedad por la comida, la culpa por no tener los resultados que buscabas y la decepción contigo misma.

Y esto, mientras aprendes a aceptarte tal y como eres, comes lo que tu cuerpo necesita y ves cómo tu peso vuelve al sitio que le toca.

Y yo puedo ayudarte a conseguirlo.

Ahora bien, también sé que llevas años escuchando que hacer dieta y controlar lo que comes es el camino correcto cuando te sobran unos kilos, y que si no lo consigues, es solo culpa tuya

Pero te diré una cosa:

Los pacientes que he conocido durante mis años de nutricionista en Atención Primaria me han enseñado algo muy importante.

Algo que confirmé al estudiar lo que la ciencia y las investigaciones más punteras dicen sobre las dietas para perder peso.

Y es que, como te decía antes, hacer dieta, a largo plazo, no funciona…

… pero, además, tampoco es saludable, aunque tu médico, tu mejor amiga o tu vecina te hayan dicho que sí.

Ya lo sé: conoces a más de una persona que se ha puesto a dieta y ha perdido el peso que quería.
Entonces, ¿cómo puede ser que no funcionen?

Imagina que eres una científica que investiga cuál es el mejor método para perder peso.

Reunirías a un montón de personas que quieren adelgazar, las pondrías a dieta y las citarías en tu laboratorio para pesarlas y ver cómo evolucionan, ¿no?

Pues resulta que, si fueses como la mayoría de investigadores, medirías los resultados a corto plazo (entre 6 meses y 1 año después de haber empezado tu estudio). 

Y quizá algunas personas tendrían éxito y perderían peso. 

¡Hurra! ¡El método funciona! ¡Todos a hacer dieta sin parar!

Sin embargo, si fueses una investigadora muy, muy buena, te preguntarías una cosa: ¿Qué pasaría a esas mismas personas si se mantuviesen a dieta durante más tiempo (dos años, cinco años, o incluso más)?

Pues atenta, porque esto te va a chocar:

Solo alrededor del 5% de las personas que se ponen a dieta son capaces de mantener el peso y la dieta a largo plazo.

Esa es la razón, y no otra, de que a pesar de todo el esfuerzo que has puesto en perder peso y comer sano durante años, seguir la dieta y pasar hambre no te haya servido.

Las dietas no están hechas para que puedas hacerlas durante mucho tiempo, aunque te hayan hecho creer que sí.

Es más: cuanto más tiempo las mantienes, más daño te hacen.

Dicho de otra forma: el problema no eres tú, sino tu dieta.

Yo he estado ahí.

Antes de ser nutricionista, fui una mujer que se sentía culpable cada día por no seguir la dieta a rajatabla.

Verás, en 2016 me fui a trabajar a Francia y pasé de vivir en un viejo piso de estudiantes a asistir a banquetes con buffet libre para 50 personas.

Y en cada una de las ocasiones en las que tenía a mi alcance decenas de platos diferentes me pasaba lo mismo.

Antes de llegar me prometía que seguiría la dieta y no me pasaría de la raya: nada de dulces, ni harinas refinadas, ni pan o pasta.
Pero, a la hora de la verdad... Aunque no quería, todo lo que me había jurado que no comería, estaba en mi plato

Y por eso pasé mucho tiempo con ansiedad por la comida, atracones sin control y sintiendo vergüenza de mí misma.

Ahora, nada de eso me ocurre.

¿Qué hice para volver a estar orgullosa de mi cuerpo, 
satisfacer mis antojos de dulce y sentirme libre con la comida?

Te lo resumo:

Fui a la universidad y estudié Nutrición.

Después, me especialicé en salud hormonal de la mujer.

Más tarde, en psicología de la alimentación y Mindfulness.

Y acabé trabajando con decenas de pacientes cada semana en un Centro de Atención Primaria.

En el trayecto, me di cuenta de una cosa muy importante:

La mayoría de las mujeres vivimos en una jaula hecha de lechuga sin aliñar y pollo a la plancha, creyendo que la vida se reduce a contar calorías, decir adiós a la comida que nos gusta y sufrir por no entrar en una talla S.

Algunas salimos de ahí y aprendemos a disfrutar de la comida
como si cada día fuera nuestro cumpleaños.
Muchas, no.

Y, cuando entendí todo esto, me enfadé.

Tal cabreo pillé, que decidí que todo lo que había aprendido de mis pacientes en las consultas individuales, en los talleres grupales, en las charlas que impartí y en los congresos a los que acudí… 

… lo exprimiría al máximo para ayudarte a dejar de sufrir por la comida, recuperar el placer de degustar cada uno de tus platos y tirar a la basura las creencias que merman tu autoestima.

Todo lo que sé sobre las mujeres, nuestra salud y nuestro bienestar integral lo aplico en las sesiones individuales con cada una de mis pacientes porque tengo un objetivo: 

Que dejes de sentirte culpable o frustrada
por la comida y por tu peso, entiendas que tu cuerpo es solo una pequeña parte de ti y descubras lo maravilloso que es dejar de hacer dieta y vivir una vida sin restricciones.

Si tú también quieres dejar de luchar contra la imagen que te devuelve el espejo, recuperar el placer cada vez que te sientas a comer y darle a tu cuerpo los nutrientes que necesita, esto te interesa:

dicen de mí:

Lo que más me gustó de trabajar con Puri fue romper con los mitos, aprender que no todo es comida y ejercicio, gestionar mejor las comidas y aprender herramientas para superar las crisis de ansiedad. 

Puri me ha ayudado a entender qué cosas puedo cambiar para mejorar mi alimentación, sobre todo he sacado muchas herramientas para poder realizar cambios en mis hábitos en general.

Aparte de lo que he aprendido, la forma de exponer los temas ha sido muy amena. Es una pena que hay mucha gente que no sabe que hay estos grupos de apoyo, porque a mí me ha ayudado muchísimo ver que hay más gente con mi mismo problema y compartir mis experiencias.

si te sientes identificada, esto te va a interesar

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